La seguridad privada en las calles y la (aún pendiente) autocrítica de los servicios públicos

Viñeta - Diario de Mallorca

La nueva Ley de Seguridad Privada parece que ampliará el ámbito de actuación de los miembros de este ámbito, extendiéndola a algunos espacios públicos más de los que hasta ahora podía trabajar.

No es esto un caso aislado en el entorno europeo. Se están dando casos de privatización que serían impensables hace unos años.

Policía inglesa contrata servicios de una empresa para gestiones policiales

Puede que algunos quieran poner el acento en criticar estas decisiones enarbolando consideraciones jurídicas, ideológicas, financieras o de intereses económicos de determinados sectores, puede.

Pero, ¿no sería bueno parase, reflexionar y analizar las dificultades que estamos teniendo para gestionar de manera flexible y con criterios de calidad y eficacia nuestros servicios policiales públicos?. ¿Por qué ocurre esto?.

No puede ser que todos los programas, unidades, departamentos y proyectos de servicios públicos que se crean, todos, son “un éxito” o se venden como tal. Es imposible. Necesitamos ser más autocríticos, medir nuestros resultados y nuestra gestión y controlar el coste-beneficio de todos ellos. Evaluarnos al fin.

Ya hemos escrito sobre la importancia de reforzar la gestión pública para atemperar una tendencia privatizadora en la que inexorablemente iremos progresando mientras que no mejoremos nuestra capacidad de gestión:

http://www.jaimetovar.com/gdp/?p=4610

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Un pensamiento en “La seguridad privada en las calles y la (aún pendiente) autocrítica de los servicios públicos

  1. No puedo estar más de acuerdo con lo que escribes. Sin embargo, mi impresión es que quienes planteamos que la administración debe ser más eficaz, más flexible, y que los funcionarios han de trabajar más entre otras cuestiones, somo vistos como enemigos y nuestros propios colegas y compañeros nos ven como bichos raros. Y yo pienso que los enemigos de la gestión directa son quienes defienden privilegios insostenibles.
    Ahora están cuestionándose los privilegios de los políticos y no creo que se tarde mucho en cuestionarse algunos privilegios de los funcionarios.

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