Cuadro de Mando, indicadores y memorias en la Administración

En la administración cada vez es más frecuente que se disponga de una memoria o informe estadístico de un servicio o departamento. Pero generalmente estos datos se corresponden con actividades, en algunas ocasiones enfocadas desde el punto de vista interno, no del ciudadano. El paso de este tipo de información a indicadores consiste en estructurar la información de forma que éstos se refieren (“indican” algo) sobre un objetivo concreto que se ha formulado previamente.

La escasez de planteamiento estratégico y/o su efectiva implantación o continuidad, hace que prosperen más los informes estadísticos o las memorias (como simple agregado de datos).

El Cuadro de Mando integra un conjunto de indicadores estratégicos y de gestión que permiten analizar la conexión entre la misión-visión, a medio y largo plazo, y los objetivos operativos a corto plazo. Lo ideal es que las jefaturas, directivos y los responsables políticos dispongan del acceso al sistema general de indicadores (Cuadro de Mando) del servicio, si es posible de forma resumida o sintética (los factores claves). Pero tan importante o más es que los diferentes responsables o mandos intermedios sigan y controlen la evolución de los indicadores (y por lo tanto de sus objetivos) de manera continua y permanente (“on line” si es posible). De hecho la gestión adecuada de estos indicadores permitirá disponer de “cuadros de mando” en cada Unidad y Servicio que serán monitorizadas por parte de su responsables.

La dotación de herramientas tecnológicas o informáticas para soportar estos cuadros es muy importante, pero no es la única clave de su éxito, ya que aún más es armarse de la voluntad política y directiva de disponer de este tipo de herramienta y remover los obstáculos internos y externos que puedan aparecer.

Este sistema permitirá la visualización y el control del funcionamiento de los indicadores y por lo tanto del cumplimiento de los objetivos y de la alineación con el modelo que se pretende implantar. Permite pues “anticiparse a los acontecimientos”, detectar nuevas tendencias y realizar las adaptaciones de los servicios operativos que sean necesarias.

La utilización de un cuadro de mando adecuado permite comprobar el alineamiento de los resultados con el plan y los objetivos, facilita la comunicación (interna y externa) y la mejora de la capacidad de análisis, entre otros aspectos (¿Por qué un cuadro de mando integral? de Alfonso López Viñegla)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.