¿El Plan de Carrera de los funcionarios servirá para mejorar los servicios públicos?

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Recientemente hemos conocido la noticia de que los principales sindicatos de las Illes Balears han firmado un acuerdo con el Govern para volver a activar, después de estar suspendida durante unos años por los recortes, la aplicación de la carrera profesional prevista en el Estatuto básico del empleado público EBEP.

Se publicó el día 9/5/2015 en el BOIB un Acuerdo del Consell de Govern por el que se ratifican los acuerdos con los sindicatos de desarrollo de dicha carrera, según lo estipulado en un acuerdo más general y global que se suscribió hace unos 7 años (2008).

Ese acuerdo, desde el punto de vista retributivo, en el punto máximo, supone que un trabajador del Grupo A1 (titulado universitario superior) puede incrementar sus retribuciones en 12.000 € anuales si reúne 20 años de antigüedad y una serie de requisitos; y uno del Grupo E (formación básica) 4.500 € también si lleva esos años. Esto supone al mes unos 1.000 o 350 € brutos respectivamente. Por contra, en el límite mínimo, si tiene 5 años de antigüedad, el trabajador del Grupo A1 puede incrementar sus retribuciones en 3.000 € anuales y el del Grupo E 1.300 € .

En este caso estamos hablando de un grupo de funcionarios y personal del sector público dependientes de la Administración Autonómica, pero es evidente la importancia que tiene también sobre otras administraciones, especialmente las locales, ya que servirá de referencia y algunas de ellas se han “subrogado” y desplegarán esa figura en sus Ayuntamientos de la misma forma o bajo los mismos principios o criterios que se regule en dicha administración autonómica. Aunque otros (Ajuntament de Palma, por ejemplo) tienen previsto desarrollar su plan de manera autónoma.

Independiente de la “alegría” que podemos tener por esta noticia los que tenemos el privilegio de ser funcionarios por el importante avance que se puede producir en nuestros ingresos, se entiende que supondrá un importante gasto para las administraciones y por lo tanto para los ciudadanos. Pero al mismo tiempo hay que reconocer que hemos pasado unos años complicados con congelaciones e incluso retrocesos en las mismas. En cualquier caso es la hora de plantearse la siguiente pregunta:

 ¿Este Plan de Carrera de los funcionarios servirá para mejorar los servicios públicos?

 En mi opinión debería ser que sí. De lo contrario los ciudadanos aún tendrán tendremos más argumentos para criticar la administración pública y todos los que están estamos en ella.

 La clave de esto está en que el acuerdo mencionado incluye este punto (el 8):

“Para el reconocimiento de cada nivel de carrera se debe valorar la trayectoria y la actuación profesionales, la calidad de los trabajos efectuados, los conocimientos adquiridos y el resultado de la evaluación del desempeño. También se pueden incluir otros méritos y aptitudes por razón de la especificidad de la función desarrollada y la experiencia adquirida, así como el absentismo no justificado y la implicación en los objetivos fijados por la organización”.

 Si somos capaces de articular, regular, determinar, normalizar bien estas áreas de valoración (objetivos, competencia, desarrollo….) puede que sea un instrumento eficaz. De lo contrario será una medida de aumento de sueldo de los trabajadores públicos (que no está mal), pero no cumplirá el objetivo mencionado y no será entendida por los ciudadanos.

 Es una nueva oportunidad para marcar diferencias entre los trabajadores públicos que trabajan (que son la mayoría) y los que no, para ser más justos. Pero habrá que tener valentía y mucha mano izquierda por los nuevos responsables políticos y los directivos públicos que en unas semanas gobernaran autonomías y entidades locales. En todo este proceso, los sindicatos tienen un papel fundamental, y algunos esperamos que tengan altura de miras, para comprender que más “café para todos” y aumentos lineales y sin evaluación del desempeño es “pan para hoy y hambre para mañana”.

 En el camino de implantación hay muchas dificultades (definición de áreas de valoración, metodología, peso de cada una, reforzamiento de los evaluadores/mandos, etc.), pero es una magnífica oportunidad y un reto sugerente que no tenemos que volver a dejar pasar.

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6 pensamientos en “¿El Plan de Carrera de los funcionarios servirá para mejorar los servicios públicos?

  1. Angel, veo que no eres optimista respecto al futuro.
    Yo sí, creo que la cosa está muy complicada, pero es posible el cambio. El caldo de cultivo de algo nuevo está servido: presión ciudadana y conciencia de los responsables políticos y de los trabajadores públicos de que hay que hacer las cosas de diferentes manera (evidentamente no todos con el mismo nivel de conciencia).
    Creo que el problema no son sólo los políticos. De hecho los políticos los elegimos nosotros y somos nosotros. Creo que el avance se producirá si avanzamos todos: los políticos, los funcionarios, los directivos públicos y los ciudadanos. Todos deben cambiar la forma de hacer que han tenido hasta ahora.
    Y esto del plan de carrera sería un buen ejemplo.

    Gracias por pasarte por el blog y sobre todo por comentar, Ángel.

  2. No mejorara nada, y si encima hay criterios para decidir quien la recibe y quien no, peor aun, dado que la recibiran los amiguetes de turno, o los que dicen amen a todo lo del politico de turno. En fin, NADA puede mejorar en una empresa ( en este caso Administración) mientras este dirigida por inutiles, que lo unico que piensan es en su bolsillo, luego en el partido de turno y los amiguetes. NUNCA, NUNCA. Sobran no funcionarios, sino trabajadores públicos, dado que funcionarios hay pocos, interinos, laborales, enchufados y todo eso, tenemos para regalar. Hay que hacer limpieza en la Administración, cualquier subida de sueldo, con una comunidad que se enduda unos 4000M cada 4 años, esto es la herencia de Bauza, es autoengañarnos, no es sostenible, y reventará más pronto que tarde.
    En fin, hay mucho trabajo en la Administración, muchisimo, y deben empezar los de arriba, UNICOS culpables de su mal funcionamiento. Cuando hablo de que sobran, me refiero a la Administración General, no a policias, medicos, … pero administrativos, tecnicos superiores, … que no se saben ni para que entran ni que hacen, hay cientos desgraciadamente. Y quien los ficha?? políticos.

  3. Fernando,
    si, como dices, habrá que remover muchos obstáculos, algunos (quizás los más complejos) planteados desde ‘dentro’, por grupos o personas no favorables al cambio.
    Personas como tú, de acreditada y decidida defensa de la evaluación del desempeño, pueden/deben ser claves en ese proceso.
    … y agudo comentario sobre la oportunidad de la medida.
    Gracias por pasarte por aquí y comentar.

  4. Nuria, me alegra coincidir contigo en el análisis de La situación.
    Y compartimos la dificultad de llevarlo a término. Pero es la hora de diseccionar esos problemas, identificarlos, y abordar las soluciones. Tu optimismo es lo que necesitamos.
    Gracias por comentar.

  5. Estoy totalmente de acuerdo contigo. Este complemento salarial nace ligado a la carrera horizontal. Y se fundamena no sólo en el transcurso del tiempo, sino en reconocer el esfuerzo realizado por la persona que desempeña su puesto de trabajo, de forma que sin necesidad de cambiar de puesto mediante concurso de traslados para poder aumentar de nivel (con la consiguiente pérdida de eficacia pra la administración, al desperdiciarse los conocimientos y experiencia que esa persona tenia en la unidad donde estaba y el necesario tiempo que ha de invertirse en “aprender” las nuevas tareas del puesto de destino), se le pueda reconocer ese plus que supone la mayor experiencia que da el paso del tiempo, unido al esfuerzo especial en realizar sus tareas, en reciclarse y formarse cada vez mas, etc..
    Por ello, la “carrera” únicamente servirá para una mayor eficacia de la Administración y para una mayor motivación del funcionariado si se implanta de acuerdo con los presupuestos que motivaron su nacimiento.
    Para ello, la carrera, más alla de su encuadramiento inicial, ha de ser de solicitud voluntaria, una vez transcurridos los años reglamentariamente previstos, pero sólo debe concederse a aquellos que demuestren que se han esforzado en formarse, cuya evaluacion en el desempeño de su trabajo sea positiva, que tengan las competencias adecuadas al puesto, etc..
    Implantar la evaluación del desempeño no es fácil y requiere un esfuerzo importante para la administración, pero sin ella, la carrera se convierte, como bien dices, en un complemento salarial que la sociedad no va a entender, a la vez que supondrá la perdida de una oportunidad valiosa por conseguir que , por una vez, se reconozca y se premie el esfuerzo de los funcionarios y funcionarias que lo merecen.

  6. De acuerdo contigo, Jaime.
    Solo apuntar que, como estamos obligados – por salud mental – a ser bienpensantes nos pondremos en la situación de creer que aprobar una subida de ese volumen a menos de un mes de una elecciones no tiene mas objetivo que incentivar la mejora de los servicios públicos. Pero no he podido dejar de pensar en los miles de empleados de educación y sanidad despedidos en estos últimos años.
    Por otro lado, siendo muy optimistas, pensaremos que esta será la primera vez que las medidas vinculadas – en torno a las ideas de la cultura de la evaluación y el rendimiento – a una subida de esas características, se van a desarrollar y lo harán con criterio e independencia, y por lo tanto no será otro incremento vinculado, exclusivamente, a los cuerpos y la antigüedad. Ojala sirva para impulsar la evaluación del desempeño bloqueada – no se sabe muy bien por quienes – desde hace tanto.

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