Sobre jerarquías en la administración: pero de verdad, ¿quién manda?

Os invito a analizar un interesante artículo de Albert Calderó que, por cierto, con el tiempo mejora sus aportaciones y reflexiones, como los vinos ;).

Les 6 primeres de les 13 condicions que un ajuntament ha de complir per poder dir que té jerarquia democràtica

Nos habla de lo que denomina “jerarquía democrática”, que va de reivindicar la necesidad de que en las administraciones “manden” los que tienen que mandar: los elegidos por los ciudadanos.

Podemos no estar de acuerdo con todo lo que plantea y de su diagnóstico duro y radical, pero me parecen muy atinados sus argumentos y ciertamente bien fundamentados, especialmente porque plantea propuestas y soluciones.

Su diferenciación de la autoridad jerárquica, la funcional, la experta y la de proyectos, me parece muy sugerente. Realmente en muchas organizaciones utilizamos sólo la autoridad jerárquica (el organigrama, la RPT …) y no somos capaces de explorar otras formas para resolver los retos que tenemos, cuando ya sabemos que la jerárquica no nos solventa los problemas, especialmente en los tiempos que vivimos: muy “líquidos, cambiantes, en el que el trabajo en colaboración, en red y con estructuras flexibles es ya una condición para subsistir.

Interesantes son también las reflexiones de Albert sobre las tensiones y los ámbitos de decisión (en proyectos, por ejemplo) de los técnicos, del gobierno y la ciudadanía.

Insiste en la idea que los puestos (mandos) jerárquicos se deden decidar a eso, a gestionar el equipo, a apoyarle, a seguirlo, a dirigirlo, a reconducirlo, a corregirlo, a motivarlo, a “enredarlo” (ponerlo en red), a formarlo … y a hacer pocas cosas técnicas. Eso enlaza con la vieja historia de que algunos buenos técnicos no son buenos jefes, y al revés. Sólo tiene que mandar el que sabe, eso es básico, por el bien del que manda, del mandado y de la organización.

“Si algú ha de fer a la vegada de cap i de tècnic és seguríssim que a la pràctica farà només de tècnic, perquè la feina de cap és la més difícil i ingrata que hi ha”.

En la última parte de su artículo insiste Albert en una dirección profesional en las administraciones públicas. Apunta a lo que ya algunos venimos insistiendo de la necesidad de articular cuanto antes la dirección pública profesional, que está prevista en el EBEP y que se está desarrollando demasiado tímidamente en nuestras administraciones. 

Estaremos atentos a las condiciones que les queda analizar a Albert en la próxima entrega: evaluación de la productividad, reconocimientos y sanciones, designación de altos cargos…

 

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4 pensamientos en “Sobre jerarquías en la administración: pero de verdad, ¿quién manda?

  1. Fran, es incoherente que un puesto de responsable esté descrito con un nivel más bajo de los miembros de su equipo. Pero es un tema que habría que ver analizando el caso concreto (dobles adscripciones u otras cosas). Si quieres mándame un correo: jaimetovarjover@gmail.com.
    Gracias por comentar.

  2. Buenas, quisiera haceros una revista referente a la rpt y la jerarquía entre funcionarios:
    Puede crearse una nueva rpt en una EELL, donde el superior jerárquico de una determinada delegación ostente una categoría inferior ( categoría C) a la de sus subordinados ( categoría B)?
    Muchísimas gracias.

  3. Estamos de acuerdo en que lo más flojo que tenemos es la dirección ejecutiva. Interesante reflexión que nos haces, para los que estamos empeñados en “implantar” con urgencia esas cosas “de moda” que comentas (trabajo en red, colaborativo, etc.)
    Tomo nota, pero danos alto de tiempo, igual encontramos algún atajo 😉 , no tenemos mucho tiempo. Esto se está cayendo!

  4. Gracias Jaime por tu artículo. Si el mío te sugirió el tuyo, el tuyo me sugiere este comentario:
    Estoy a favor, claro de la “dirección pública profesional”, pero me parece que el concepto es tan amplio que desdibuja una de sus facetas esenciales. Para mí dirección pública profesional engloba todas las actividades de rótula profesional cualificada entre los cargos electos y la administración: Tanto la autoridad jerárquica como las funciones de apoyo técnico a las decisiones de gobierno; en este sentido creo que es útil distinguir entre “dirección ejecutiva” y “dirección estratégica” para hablar de lo primero y lo segundo.
    Creo que en nuestras administraciones la carencia más crítica es en la dirección ejecutiva. Y además hay un gran riesgo: Que importando el debate de los países avanzados hacia estructuras “post-burocráticas” (trabajo en red, colaborativo, etc) caigamos en la tentación de pensar que se puede pasar milagrosamente de nuestro actual y penoso estado “pre-burocrático” (mandan los de siempre al modo feudal de siempre) a lo post-burocrático sin pasar por la jerarquía ejecutiva. Y como esto no sucederá nos estamos quedando para siempre donde siempre…
    Un abrazo
    Albert Calderó

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