Albert Camus, una reflexión sobre nuestro tiempo hecha en 1957

Tengo la suerte de disfrutar de la (creo que puedo decirlo ya) amistad de una persona, Toni Pallicer, al que además considero un maestro, en el viejo sentido de la palabra, ya que me enseña y orienta.

Esporádicamente consigue elevarme de esta actualidad algo anodina, del «día y día», de nuestros «affairs» profesionales, mediáticos, etc. Con sus sabias sugerencias e insinuaciones, me orienta a temas más esenciales, que me hacen pensar de verdad.

Quizás tenga que ver con que Toni es una de esas personas aún ajena a nuestra revolución digital, es una «rara avis» y no está sometido a estas maquinitas de pantallas de cristal líquido que nos tienen a todos obnubilados. Justamente eso hace que para él prime más el qué (contenido) que el cómo (el medio o canal). Toni se ha quedado en la esencia, en lo importante. Y yo, absurdamente, de vez en cuando trato de arrástralo a ese nuevo mundo, de «convertirlo» a esta nueva religión. Pero veo que, sabiamente, se resiste.

La última ha sido que, tras una interesante conversación que mantuvimos, me ha regalado un libro de ensayos de Albert Camus «El revés y el derecho«, que incluye también el discurso que pronuncio el autor en Estocolmo en 1957 al serle concedido el Nobel de Literatura y una conferencia que hizo unos días después en la Universidad de Upsala, todo ello a tres años de morir en un accidente de tráfico. Sigue leyendo